Memoria
A mi teléfono se le llena la memoria y ya no le caben más mensajes. Tengo que borrar unos cuantos para recibir más. Me cuesta, no soy capaz de hacerlos desaparecer así. Pero hasta que no me decida no me entrarán más palabras tuyas. ¿Y si te viene un ataque de amor y me escribes, y mi teléfono, sobrepasado, no da para más? El mensaje se pierde, se muere, se disuelve en el aire. No puede ser. Termino sentándome delante del ordenador, aunque sea tarde y me duela la espalda y la pantalla me queme la vista, y me pongo a transcribir los mensajes. Hago copias de seguridad de lo que tú me quieres.
A mi cuerpo también se le llena la memoria. Llega un momento en el que no le caben más revolturas, más temblores, más ojos cerrados, más murmullos, más crujidos. Tendría que borrar unos cuantos... ¿y cómo lo hago? Muchas veces los digo en voz alta o los apunto. Pero no funciona, no se dejan almacenar así, en ese soporte. No consigo olvidarme de nada, ni siquiera pasar las imágenes a un segundo plano relativamente inofensivo. Hay cosas que sigo viendo en mi cabeza una vez y otra y otra. ¿Qué pasará? ¿Se desgastarán, se les irán cayendo los brillos y los efectos especiales?


(Comment this)