16/05/2007

Pies

Es la noche de la verbena y estamos todos en la playa. Hay unos cuantos que se van a quedar de amanecida, hasta el chocolate con churros y la diana floreada. Qué suerte, quién pudiera. Yo sólo tengo permiso hasta la hora de los fuegos, y lo que me costó. En el lado de allá de la playa, las luces, la orquesta, los cochitos, los puestos de golosinas, la bulla. En éste, la oscuridad, el mar rompiendo, la gente tirada en la arena, nosotros, hablando, riéndonos. Aunque yo no hablo ni me río casi. Porque estoy fuera de sitio, allí y en el mundo. Y porque está Pablo. Con Lourdes. A Pablo, que tiene los ojos amarillos como los gatos, lo quiero desde que cumplí los trece. Tengo catorce ya y no se me pasa. Más bien voy a peor. Él ni me mira, porque le gusta Lourdes. Yo soy alta, grande, calzo un 40, mi madre me llama “caballito” (pero de cariño). Lourdes es pequeña, delicada, calza un 35, su madre la llama “la niña”. En el colegio, yo juego al baloncesto (mal) y ella hace ballet y gimnasia rítmica. Ahora, en la arena, yo estoy sola, y Lourdes está sentada dentro de Pablo. Quiero decir, la espalda de Lourdes contra el pecho de Pablo, que la abraza. Me duele verlo, pero si me levanto y me voy se notará y será peor. Y después de tanto batallar para que me dejaran quedarme hasta los fuegos... Como los padres de Lourdes son igual de antiguos que los míos, y como ella es la única niña de su casa, yo confiaba en que tuviera que volver pronto. Entonces a lo mejor yo podría hablar un poco con Pablo. Pero se supone que Lourdes está con sus hermanos mayores, así que se puede quedar hasta la una y media. Y yo sólo tengo hermanos pequeños, que no sirven para nada. Cierro los ojos, procuro no pensar. Oigo una conversación sobre viajes. A Óscar le gustaría ir a Sudáfrica, y probablemente irá, porque su padre trabaja en Iberia y una vez al año le dan billetes gratis. A Marina le haría ilusión ir a la Patagonia, donde los pingüinos y los lobos marinos, o a Cuba, donde Silvio Rodríguez, no se decide. A Jorge, a coger olas a Australia. Manolo, Sergio y Loles se van a comprar pipas y cigarros, y se lo piensan por el camino. A mí me gustaría ir a México, a Guatemala, donde los mayas, pero no lo digo. Pablo y Lourdes están hablando en voz baja. Supongo que no quieren ir a ninguna parte. Y para qué. Pablo le está diciendo a Lourdes que tiene unos pies muy graciosos. Lourdes se ríe. Yo entierro mis pies, inmensos y feos y planos, en la arena. Pablo coge un pie de Lourdes y lo mira de cerca y le hace cosquillas y le dice que tiene los dedos perfectos, todos iguales, que parecen manises. Lourdes sigue riéndose. Y no puedo más. Y me levanto y digo que bueno, que adiós, que me voy. A nadie le importa. Marina pregunta, por pura educación, “¿pero antes de los fuegos?”. Digo que sí y busco los zapatos, que están al lado de los de Lourdes y parecen portaaviones. De camino a casa, pienso lo estupendo que sería que alguien me asesinara, y cojo por las calles más oscuras. Pero no. Acabo oyendo los fuegos desde la cama. Por el ruido se sabe que son una mierda de fuegos.

Posted by La Lupe at 22:33:17 | Permanent Link | Comments (8) |
Comentarios
1 - Ay, Lupe, ya no me acordaba de lo bueno que era. Mierda de adolescencia, para que luego digan que cumplir años está mal... ¡Y lo que nos queda por ver! (Comment this)

Escrito por: superfan at 2007/05/16 - 23:43:36
2 -
Bueno, acabas de hacerme revivir la adolescencia, que fue una mierda merecedora del olvido total. Y lo malo es que la adolescencia nunca se pasa, siempre andamos igual aunque nos neguemos a reconocerlo. Siempre serás la niña de los pies grandes; incluso cuando llegues a la invisibilidad te verás los pies. (Comment this)

Escrito por: MacGuarie at 2007/05/17 - 08:33:20
3 - Bueno, bueno... ¡Qué negativos estáis! El texto de la Lupe, como siempre muy bien (nos está acostumbrando mal): pero además de la chica de los pies grandes (o eso cree ella), están también los pies de Lourdes. A ella y a Pablo parece que no les va tan mal. Hasta diría que son felices, a ráfagas.
Poneros en su lugar. En la vida no hay estación mala. (Comment this)

Escrito por: J. at 2007/05/17 - 09:43:27
4 - Igual es que yo nunca fui Lourdes. (Comment this)

Escrito por: MacGuarie at 2007/05/17 - 14:02:15 in reply to: 3
5 - ¡Ay, Lupe! Amores adolescentes. Angustias. Historias de patitos feos que no siempre resultan cisnes. Angustias. El/la que no tenga en el rincón más olvidado y oscuro (¡joder! como el arpa de B. pero me ha salido así, sin pensar) un amor imposible que le desgarraba el alma que tire la primera piedra. ¡Ay, Lupe! (Comment this)

Escrito por: Jazz Sandoval at 2007/05/18 - 20:11:52
6 - Cambio una noche en la playa con mi espalda pegada al pecho de un tío especial que además me abraza, por un poquito de sexo sin amor. Calzo un 38. (Comment this)

Escrito por: Celine at 2007/05/20 - 15:45:54 in reply to: 4
7 - Éste es muy cinematográfico. Qué me gusta esa angustia que hay que ocultar bajo apariencia de desdén. Qué me gusta la imagen de los pies enterrándose en la arena como un tierra trágame. Y los zapatos como portaviones con el efecto del ánimus distorsionandi... O la sensación de ser ya muy mayor con la simple frase "lo quiero desde que cumplí los trece. Tengo catorce ya y no se me pasa". ¡Qué tierno y qué duro!
Y ya que están ustedes con la a-dolescencia desde la casita de los perdedores... para una inmersión cruel, sarcástica, tierna y real en el interior de una patita fea, cambiando además cada momento, les recomiendo Palíndromos, de Todd Solondz. Es una peli. Y si la han visto ya me disculpan. Solondz es de los que creen que sólo reconociendo nuestra crueldad se puede uno acercar a algo parecido a la realidad. Y es cruel donde todos los demás ponen espumillones, dabadabas y chispas de la vida... (Perdonen la perorata, pero es que a esta hora las ganas de hablar se me recrudecen).
Por otra parte ¿este cuento me suena de algo o he entrado en un bucle? ¿Lo había escrito, ay Lupita, hacía un tiempo, no? (Comment this)

Escrito por: Héctor at 2007/05/21 - 09:20:11
8 - Uy! a mí también me has hecho viajar en el tiempo... esa adolescencia... ese novio a los 15 que creías el amor de tu vida... ese dolor tan profundo... muy bueno, como siempre. (Comment this)

Escrito por: begoña at 2008/01/29 - 08:52:50
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