Especies distintas
Se conocieron en una fiesta, se gustaron, estuvieron seis años juntos.
Ella, con un cuidado de abeja o de hormiga, y con el aire de estar haciendo cualquier otra cosa mientras tanto, fue poniendo cimientos, levantando muros, pensando dónde debían ir los ventanales y las escaleras y las chimeneas, tendiendo los techos y los suelos, decidiendo para qué debía servir cada habitación y lo que se plantaba afuera, si era huerto o jardín o qué, y si se rodeaba con una tapia o se dejaba abierto. Fue disponiendo y cartografiando el espacio que era de los dos y que eran los dos.
Para él fue más bien cosa de subirse a un tren con ella y mirar qué iba pasando por la ventana y hacer alguna foto.
El mismo día, a la misma hora, la casa se vino abajo y el tren se paró en una estación donde los carteles no decían nada.
Es lo que pasa.
Me pregunto si él desde el tren fotografiaba otras casas o bien buscaba la imagen perfecta para regalársela.