27/02/2008

Insomnio

[A las tres y veinte de la mañana de un miércoles]

Operadora: Tuteletienda Deluxe Internacional, buenas noches, le atiende Josefina Delgado, ¿en qué puedo servirle?

Mujer con insomnio: Buenas noches, mire, quería hacer un pedido.

Operadora: Por supuesto, dígame usted.

Mujer con insomnio: Pues yo quería cuatrocientos cincuenta Nicer Dicers.

Operadora: ¿Cómo?

Mujer con insomnio: Cuatrocientos cincuenta Nicer Dicers. 4-5-0. Nicer Dicers. Julianas sin esfuerzo, deliciosas ensaladas de fruta, tomates fantásticamente troceados...

Operadora: Ah. 4-5-0. Bien.

Mujer con insomnio: No son todos para mí. Yo es que tengo una escuela de cocina artística.

Operadora: Sabrá usted que con cada Nicer Dicer, al precio increíble de 59.95 euros más gastos de envío, regalamos otro.

Mujer con insomnio: Estupendo, estupendo, ¿y todos blancos?

Operadora: Sí, todos blancos, con las cuchillas cromadas.

Mujer con insomnio: Qué aburridos.

Posted by La Lupe at 21:27:07 | Permanent Link | Comments (2) |

15/02/2008

Grupo de trabajo

Quedé con los amigos a la una en la terraza del Barco Pirata. Llegué tarde, repartí besos y abrazos, me senté y me hicieron falta dos minutos y medio para darme cuenta de que mis amigos habían constituido un comité técnico o grupo de trabajo para buscarme novio. Les daba igual que yo estuviera delante. Discutían con aire científico si nosequién me vendría bien: porque tenía migrañas, como yo, que eso ya era algo en común, y seguro que sería comprensivo conmigo; además, un hombre adulto, pacífico, cariñoso, no como esos niñatos que... Me dio risa y una vergüenza infinita, todo a la vez. Me imaginé un domingo por la tarde, tirada en el sofá con un señor desconocido, los dos muertos de dolor, compartiendo la manta, la oscuridad y las pastillas, la tele apagada, los teléfonos mudos, preparando la excursión a Urgencias para que nos pincharan, “pero entras tú primero”, “no, tú primero”, “no, tú, pobrecita”...

Les di las gracias sentidamente a mis amigos, me levanté y me fui a buscar al camarero, que por suerte estaba lejísimos, en la otra punta de la terraza. Le pedí de beber, me acerqué a ver un perro medio pelirrojo que estaba por allí, le hice unos cariños, y, una vez que conseguí que se me bajaran los colores, volví a la mesa. Estaban hablando de las posibilidades de un bajista que acababa de mudarse al lado de la casa de Candela y que se llamaba Sebastián o Ricardo o algo así, y llevaba melenas y tenía moto. Tuve que irme otra vez a pedir más hielo y algo para picar. Camarero, perro, mirada esperanzada al infinito. Cuando volví a la mesa me estaban organizando una fiesta alcahuetera. Palabras textuales. Les dije que me había surgido un imprevisto, que me habían llamado por teléfono y que me tenía que ir corriendo. No me creyeron nada. Lo último que les oí decir fue "oye, ¿y el concejal de Solidaridad con los Pueblos del Mundo?, ¿será hetero?".

Posted by La Lupe at 23:46:43 | Permanent Link | Comments (6) |

03/02/2008

Beso

Me faltan siete meses para cumplir trece años. Me gusta un muchacho de mi barrio que se llama Andrés. Cuando me voy a dormir fantaseo con él. Me imagino que Andrés y yo estamos en un parque de atracciones, que nos subimos juntos a la montaña rusa, que yo llevo unos vaqueros estrechos y una camiseta violeta y el pelo suelto, y que, cuando aquello empieza a moverse, me hago la valiente y no grito ni vomito ni nada, y él me coge la mano y me la aprieta fuerte, y yo me apoyo en su hombro y él me echa el brazo por encima, y ya da lo mismo que descarrilemos y salgamos volando y nos matemos (que es lo que pasa siempre en las montañas rusas).

Me duermo.

Entonces sueño que estoy en el colegio, y que la hora del recreo ya se acabó, pero yo me escondí en un rincón de los soportales, y las monjas no me vieron ni me obligaron a subir. Y me quedo allí, sola, encantada, pensando que las demás están en clase de naturales, oyendo hablar del paramecio o zapatilla. De repente veo a Andrés. Me pongo muy nerviosa, entre otras cosas porque llevo el uniforme y la coleta y las gafas y parezco una niña. Andrés me mira, me dice “hola”, me sonríe. Se acerca y veo que me va a dar un beso en la boca... Y a mí nunca me han dado un beso en la boca… Y quiero… Pero cuando me lo da lo único que siento es calor. Todo se desdibuja y sólo hay una nube de calor, como cuando alguien fuma y te echa el humo en la cara. No sé como es la boca de Andrés, no sé cómo es un beso.

Me despierto.

Me voy al colegio indignada. No me lo puedo creer. Es que ni en sueños.

Posted by La Lupe at 17:02:55 | Permanent Link | Comments (3) |