28/04/2008

Avión

Me subo al avión. Es de los pequeños. La azafata sonríe y me ordena que pase adelante, hacia las primeras filas, "que se van todos para el fondo y nos descompensamos". Me acuerdo de la señorita que nos cuidaba en la guagua del colegio. Pero no protesto: me dejo pastorear, me siento, me abrocho el cinturón. El avión arranca, camina un poco por la pista y se para. Oigo una voz de piloto que dice "coño". Luego la misma voz dice "señores pasajeros, tenemos una pequeña avería, así que nos dirigimos al taller". Los señores pasajeros murmuramos y arrugamos la frente. Nos hacen bajarnos del avión. Le pregunto a un muchacho que está allí, al pie de la escalera, con un chalequito amarillo limón, "¿qué pasó?". "Que se colgó". "¿Cómo que se colgó?". "Se colgó, esto es un ordenador con alas, y ahora lo reinician, a ver". Me preocupo. "Oye, y no irá con Windows Vista, ¿no?". "No, no, tranquila, XP".
A los diez minutos nos vuelven a subir al avión. Le pregunto al muchacho, que sigue allí, "¿y nunca se cuelga en el aire?". Me mira con aire científico y dice "no, que yo sepa no". Me paso el vuelo entero preparándome para la muerte (ahora, además, no me viene nada bien morirme). La desconocida que viaja a mi lado me adivina el pensamiento y me coge la mano.

Posted by La Lupe at 10:46:26 | Permanent Link | Comments (12) |

16/04/2008

Colmillos

[En la consulta del médico. Elenita, pálida]

 

Médico [mirando los análisis de Elenita con aire fúnebre]: Ah.
Elenita [preocupada]: ¿Qué?
Médico: Dígame, ¿qué comió usted ayer?
Elenita: Potaje de berros.
Médico: ¿Y qué más?
Elenita: Y un tomate, y un yogur.
Médico: ¿Y para cenar?
Elenita: Fruta, queso...
Médico: ¿Nada más?
Elenita: Bueno, un poco de chocolate...
Médico: ¿Y anteayer?
Elenita: Pisto. Y un huevo duro. Y kéfir con frutos secos.
Médico: Venga un momento para acá, hágame el favor.
Elenita: ¿Dónde?
Médico: Aquí conmigo.
[Elenita se levanta, pasa al otro lado de la mesa y se acerca al médico. El médico señala un espejo que tiene colgado en la pared]
Médico: Mírese. ¿Qué ve?
Elenita [incómoda]: Me veo yo.
Médico: ¿Y usted qué es?
Elenita: ¿Cómo?
Médico: ¿Es una mujer o una vaca?
Elenita [ofendida]: Oiga.
Médico: Una mujer, ¿verdad?
Elenita: Sí.
Médico: Pues entonces, ¿por qué se empeña en comer como una vaca? A ver, abra la boca.
Elenita: ¿Qué?
Médico: Mírese los dientes. Tiene colmillos, ¿no?
Elenita [odiando al médico]: Sí.
Médico: Y bien afilados. Es que usted es carnívora. Para estar sana tiene que comer carne. Y pescado. Proteínas de origen animal. Eso dicen sus dientes. Y sus análisis. No puede comer como una vaca; tiene que comer vacas. ¿Lo entiende?
Elenita: Pero tomo leche, queso, huevos...
Médico: Pues con eso no basta.
Elenita: Tomo carne a veces. Cuando salgo por ahí.
Médico: A veces, a veces...Tiene una anemia como un piano. Y los niveles de colesterol muy por debajo de lo normal. Coma carne de vaca, de cordero, de cerdo, de pollo. Coma pescado, marisco. Todos los días.
Elenita [sintiéndose idiota]: Me da pena.
Médico: Le da pena...
Elenita: Me da pena, cuando voy al mercado y veo los animales muertos me da pena.
Médico: Pues no los mire. ¿Qué prefiere, comer otros animales o que otros animales se la coman a usted?
Elenita: Las vacas no comen personas.
Médico: No discuto con usted. Le digo que coma carne. Y punto. Si sigue así se va a desnutrir.
Elenita: ¿Desnutrida yo? ¿Usted me ha visto bien?
Médico: No digo que no tome calorías suficientes. Pero no toma proteínas suficientes. Las proteínas son los ladrillos...
Elenita: Sí, ya, los ladrillos.
Médico [aburridísimo de repente]: Bueno, mire, coma carne y punto. Déjese de penas. Y tómese estas vitaminas [hace cuatro rayones en un papel].
Elenita [abatida]: ¿Y si no?
Médico: Si no, nada, su familia la entierra (a no ser que prefiera una cremación) y en paz.
Elenita: ¿El jamón vale?
Médico: Serrano sí.
Elenita: Bueno...
[Elenita baja las escaleras pensando en los cochinos ibéricos, todo el día en el campo, comiendo bellotas, y decide que tanta pena no le dan]

Posted by La Lupe at 14:38:17 | Permanent Link | Comments (5) |

06/04/2008

Entrevista

[En directo. Musiquita de piano como de recepción de hotel caro]

 

Señor de la radio: Ya estamos de vuelta, queridos oyentes, a las once y treinta y cuatro minutos, compartiendo con ustedes, a través de las mágicas ondas de la radio, la belleza, el arte, la energía, la creatividad, todas esas cosas maravillosas que nos llenan de alegría los sábados por la mañana... Y ahora vamos a conversar, sin prisa pero sin pausa, con Ana García Nuño, que es escritora. Buenos días, Ana.
Ana [nerviosa]: Buenos días, buenos días.
Señor de la radio: Vamos a empezar hablando de tu trayectoria, Ana.
Ana: Ah... Pues es que no tengo trayectoria... Éste es mi primer libro.
Señor de la radio: ¿Es tu primer libro? Estupendo, excelente... ¿No has publicado nada antes, entonces?
Ana: No.
Señor de la radio [desconfiado]: ¿Pero nada, nada?
Ana: Hombre, alguna publicación científica sí, cuando trabajaba en la universidad... Pero... eh... literatura... [risa tonta]... literatura no.
Señor de la radio: Bien, bien. Una recién llegada al mundo de la literatura, ¿no? Ah, cuántas ilusiones, cuántas luces y sombras, cuánto azúcar y cuánta amargura... Háblanos, entonces, de tu novela.
Ana: Eh... Bueno, no es una novela. En realidad son cuentos.
Señor de la radio: ¿Muchos?
Ana [envalentonada, porque ésta sí se la sabe]: Cuarenta y tres.
Señor de la radio: Vaya, vaya. Cuentos, ¿eh? [como si estuviera diciendo “ratas muertas, ¿eh?”]. ¿Y de qué tratan?
Ana: Pues de muchas cosas, de amores, de precariedades, de los descubrimientos de la infancia...
Señor de la radio [interrumpiendo]: ¿Tú eres partidaria del amor?
Ana: Yo sí. Bastante.
[Silencio]
Señor de la radio: ¿Y del humor?
Ana: También. El humor es lo que me salva del desastre cada día.
Señor de la radio [solemne]: Ana, ¿tú qué piensas de la vida?
[Silencio]
Ana: ¿De la vida?
Señor de la radio: Sí, de la vida.
A
na
[descompuesta]: ¿Pero de la vida de quién?
Señor de la radio: De la vida que nos rodea y nos hace palpitar en sintonía con el universo, cada día y cada noche, desde el principio de los tiempos, toda la eternidad... ¿Cómo ves la vida, Ana?
Ana [aún más descompuesta]: Bueno, te puedo decir cómo veo mi vida. Que ahora mismo es un poco caótica, un poco torbellino, todo muy acelerado, muy difícil de procesar...
[Silencio]
Ana [risa medio tonta-medio desesperada]: Espero que ustedes lo lleven mejor...
Señor de la radio [lúgubre]: Sí, sí, por supuesto que lo llevamos mejor, claro que sí... Pues muchas gracias, Ana, vamos a decirte adiós deseándote el mejor de los éxitos y leyendo en antena un pequeño extracto de tu libro.
Ana [temblando]: Gracias, gracias.
[Sube la musiquita de piano durante unos segundos. Luego el Señor de la radio lee un cuento con voz de cura. Ana tiene ganas de morirse]
Señor de la radio: Así nos despedimos de Ana García, autora de una novela interesantísima que esperamos que a pesar de todo llegue a muchos lectores. Y, cambiando de tercio, vamos a hablar con un músico, José Luis Ruipérez, gran intérprete de la mandolina...
[Ana se tiende en el sofá y reza para que nadie haya escuchado nada. El teléfono empieza a sonar. No lo coge].
Posted by La Lupe at 16:10:50 | Permanent Link | Comments (5) |

02/04/2008

Calle Grieta (II)

Las paredes de mi casa funcionan de día. De noche no. Cuando hay suerte, mi vecino me oye reírme, llorar, hacer ruidos de gata chica. Cuando no, yo lo oigo roncar.

Posted by La Lupe at 14:39:22 | Permanent Link | Comments (4) |