24/08/2007

Guagua (I)

[El poeta salvadoreño Roque Dalton se sentó durante meses y meses en el mismo rincón de la taberna U Fleku de Praga y escuchó cientos de conversaciones. Luego juntó los cachitos, muy brillantemente, en una pieza que llamó ‘Taberna’. A mí me encanta. Y cada vez que oigo gente hablando en las guaguas, los cafés y los bancos de las plazas, sobre todo en las guaguas, me acuerdo de él. Así que esto que pongo a continuación, que no es poema ni nada, sino un listado aleatorio, va dedicado al señor Dalton, que en paz descanse, con infinito amor y admiración]

 

 

“¿Pero tú sabes lo que me costó que se enfadara conmigo y dejara de llamarme? ¿Cómo me voy a poner a tiro para que me perdone ahora? No, no: si la trato mal es por su bien”.

 

“Pues el inspector del ayuntamiento dice que hay un problema con la fosa escéptica”.

 

 

"El pavo nuevo ése de la oficina...”. “¿Qué?”. “¿No lo ves raro?”. “En la oficina todo el mundo es raro”. “Sí, pero éste tiene mirada de loco, y va a todos lados con el maletín: a desayunar, al despacho del director, al baño...”. “¿Y qué?”. “Yo creo que mata gente y se la come”. “Ah”. “Y lleva miembros cortados en el maletín”. “¿Como tentempié?”. “No, hombre, para que no lo coja el FBI”.

 

“Yo a los reyes les voy a pedir la barbie princesa y un lanzallamas”.

 

“Y yo le dije: Alfonso, si tú te has decreído de que esto va a seguir así estás muy pero que muy dequivocado”.

 

“Me cago en la Corporación Dermoestética”. “Y en la Telefónica”. “Boh, eso no hace falta ni decirlo”.

 

“Niña, ¿ésa está más gorda que yo?”. “Mamá, por Dios, no grites”. “Bueno, ¿pero está más gorda que yo?”. “Sí”. “¿Y más vieja?”. “Ay, por favor”. “¿Qué?” “Que sí”. “Pues es de mi quinta, iba a clase conmigo”. “Estupendo: ahora sólo falta que convoques un referéndum popular, a ver qué piensan los demás viajeros y el chófer”. “Qué mal genio, de verdad, yo no sé”. “Si es que gritas mucho, Mamá, cualquier día se levanta una y te parte la cara, y yo no te voy a defender, porque tiene toda la razón”. “¿Y aquella de allá, la del pelo tieso, está más gorda que yo?”.

 

“Señorita, perdone, pero llevo un tiempo observándola con detenimiento y tengo razones para pensar que usted sufrió un trauma muy grave a la edad de cuatro años. Pregunte, pregunte a su familia y verá”.

Posted by La Lupe at 20:28:50 | Permanent Link | Comments (3) |
Comentarios
1 - Buenísimo, Lupe. Y viva Roque Dalton, que te ilumina... (Comment this)

Escrito por: circe at 2007/08/26 - 21:24:53
2 - Sí... yo conozco a más de una que no se cortan preguntando si las otras tienen más tetas o el culo más gordo que ellas... (Comment this)

Escrito por: MacGuarie at 2007/08/29 - 08:51:17
3 - Ya se sabe, "mejor en guagua". (Comment this)

Escrito por: Lareinadelmango at 2007/08/30 - 17:59:30
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