Descanso
La especialista en cocina viaja por Italia. Investiga, busca, pregunta, prueba, se sorprende, toma notas, saca fotos. Come científicamente berenjenas y tomates de diez variedades distintas, setas y trufas de todos los bosques, frutas luminosas, aceites aromáticos, flores crujientes, nueces, carnes, tripas, pescados, salazones, panes, dulces… Y después de cuatro días de explosiones sensoriales ya no puede con su alma. Así que espera que se haga de noche, entra en un McDonald’s, arrastrando un poco los pies, y pide papas fritas, que tienen la virtud de no saber a nada. Mastica. El paladar y el cerebro se le apagan un ratito. Descansa. Casi le vienen ganas de llorar.

